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Enólogos de Concha y Toro celebran el Bicentenario

9 Octubre 2009 | Categorías: Comunicados de Prensa, Noticias Imprimir

En esta iniciativa liderada por uno de los autores de la Guía de Vinos de Chile, participan los enólogos de Viña Concha y Toro Enrique Tirado, Marcelo Papa e Ignacio Recabarren y el enólogo de Viña Cono Sur Adolfo Hurtado. En abril de 2007 cada uno recibió 4.000 kilos de uva Cabernet Sauvignon, proveniente de un mismo viñedo ubicado en Alto Maipo, valle del Maipo. La uva fue cosechada a mano y entregada en las bodegas propias de cada viña. Ahí pudo trabajar cada enólogo en la elaboración de su propio vino, seleccionando personalmente las variedades correspondientes al 30% restante.

El único requisito: que éstas fueran de viñedos plantados en Chile. Para Enrique Tirado el proyecto Bicentenario le permitió “mirar la viticultura y enología como “el arte de hacer vinos”. Respecto de su vino (76% de Cabernet Sauvignon 15% de Carmenere 7% de Cabernet Franc, y 2% de Syrah ) señala que “durante la vinificación del Cabernet Sauvignon del Maipo me concentré en sacar el mejor potencial de esa uva en particular, mi meta fue obtener un muy buen vino base, de forma de construir sobre éste la mezcla final.

La incorporación de otras variedades no fue algo establecido desde el principio, finalmente me alegra el haber realizado la mezcla con Carmenère, Cabernet Franc y Syrah, de esta forma el
vino habla de otros cepajes que han jugado un rol importante en la viticultura y enología de Chile. “Marcelo Papa incorporó en su vino un 70% Cabernet Sauvignon, 22% Syrah de Maipo, 6% Cabernet Sauvignon de Maipo, y 2% de Carmenere de Peumo.

“En este proyecto Bicentenario hay diez sueños distintos, que hablan de la diversidad humana y de las bondades de los suelos, climas y viñedos en Chile”. En lo personal traté desde el primer día de conducir estas uvas del Maipo Alto hacia un estilo y sello personal que he trabajado por años, en el que trato de combinar buena concentración, color intenso, fruta típica del lugar de origen y por último, una cuota importante de suavidad y elegancia.

Creo que todo esto se ha traducido bien en esta mezcla en base a Cabernet Sauvignon; le agregué un porcentaje importante de Syrah del valle del Maipo, que entrega color, mucha fruta y jugosidad, y un menor porcentaje de Carmenère, que aporta una cuota de elegancia, siempre necesaria“, señala.

Para Adolfo Hurtado, participar en este proyecto era realmente una idea y una propuesta de “vinos de autor”. Su vino posee 11% de Cabernet Sauvignon de Puente Alto, Valle del Maipo, 8% de Syrah de San José en el mismo valle, 7% de Carmenere de Peumo en el Valle de Cachapoal, y 4% de Malbec de Peralillo, del Valle de Colchagua. “Probé distintas mezclas para potenciar el vino base, finalmente me incliné por usar un porcentaje del Cabernet Sauvignon de Puente Alto que le agregó la pimienta y mayor concentración a través de los taninos de sus viejas parras. El Syrah aumentó
el color, la fruta negra y la especie.

El Carmenère de Peumo aportó la ciruela, el regaliz y la mora y finalmente el Malbec de Peralillo le dio aún más jugosidad. Es un vino de muy buena intensidad aromática, rojo, fresco, elegante y de muy buena concentración”.
Ignacio Recabarren señala que su participación “tiene una directa relación con el cariño, respeto e historia con los autores de la Guía de Vinos de Chile, desde hace más de 15 años.

El vino que hice refleja de alguna manera ese sentimiento de amistad. Mi desafío era lograr un vino de calidad que respetara el carácter y coherencia propia de un Cabernet Sauvignon del Maipo. Traté de hacer un estilo “clásico”, un clásico del Alto Maipo, que expresara el balance entre: potencia, fruta y elegancia, algo que mostrara la alcurnia del lugar.

Pienso que logré un vino a la altura del Bicentenario, un vino concentrado y con mucho balance, que expresa un verdadero gusto al momento de tomarlo, un vino pensado para que el consumidor final “celebre. El resultado me gustó mucho y estoy convencido será también del total gusto del consumidor, siempre pensé en sorprenderlo con un estilo que lo conecte con esta trilogía: enólogo-vino-lugar.” La mezcla consideró 93% de Cabernet Sauvignon del Alto Maipo, , 2% de Cabernet Sauvignon de Pirque, Valle del Maipo, 3% de Cabernet Franc, de Tocornal Valle del Maipo y 2% Carmenere de Peumo, Valle del Cachapoal.

Los diez vinos originados de esta iniciativa forman parte de las “Cajas Bicentenario”, que estarán a la venta en El Mundo del Vino, a partir de noviembre. Cada botella va firmada por su respectivo enólogo.